Estudiar en Chad
es un proyecto de ayuda a la educación primaria y secundaria de un colectivo de niños huérfanos de padres o madres afectados por VIH que se desarrolla en una pequeña comunidad en Bébédjia, localidad al sur de Chad.
Las ayudas son personalizadas a cada niño mediante la figura del apadrinamiento
Estudiar en Chad
Educación, nutrición y oportunidades para la infancia vulnerable de Bébédjia
En Fundación El Compromiso creemos que ningún niño debería quedarse sin educación, alimentación o atención sanitaria por haber perdido a sus padres o por las circunstancias económicas de su familia.
Estudiar en Chad es nuestro proyecto de apoyo integral a niños y jóvenes huérfanos o en situación de especial vulnerabilidad en Bébédjia, al sur de Chad.
A través de la escolarización, el apoyo nutricional, la formación profesional y el acompañamiento personal, trabajamos para que estos niños puedan crecer en un entorno seguro y construir su propio futuro.
Nuestro propósito va mucho más allá de financiar una matrícula escolar: queremos acompañarlos durante su desarrollo y ofrecerles las herramientas necesarias para alcanzar una vida autónoma.
Cómo nació Estudiar en Chad
La historia del proyecto comienza en 2016, cuando una misionera que trabajaba en el seguimiento de los hijos de mujeres atendidas en la consulta de VIH del Hospital Saint Joseph de Bébédjia alertó de una situación preocupante.
Numerosos niños habían perdido a uno o ambos progenitores y vivían en familias sin recursos suficientes para garantizar su alimentación y escolarización.
Los primeros cooperantes de EnganCHADos y sus familiares comenzaron a financiar individualmente la educación de los menores más vulnerables.
En 2018, esta iniciativa solidaria empezó a organizarse como un programa de apadrinamiento, con un censo de los niños, seguimiento de su situación familiar y educativa y comunicación periódica con sus padrinos.
En 2020, la Fundación El Compromiso incorporó formalmente Estudiar en Chad a sus proyectos de cooperación internacional.
Desde entonces, el programa ha evolucionado hasta convertirse en un proyecto integral de educación, nutrición y protección infantil.
Qué hacemos
1. Escolarización y seguimiento educativo
Apoyamos la educación de los niños desde sus primeros años de escolarización hasta la enseñanza secundaria, la formación profesional y, cuando es posible, la universidad.
La ayuda educativa permite cubrir los gastos asociados a la escolarización y realizar un seguimiento individualizado de la evolución académica y de las circunstancias familiares de cada estudiante.
Trabajamos para reducir el abandono escolar y favorecer que los niños, especialmente las niñas, puedan continuar sus estudios.
2. Comedor escolar y apoyo nutricional
Para muchos de nuestros alumnos, la alimentación es una preocupación diaria. Nuestro comedor escolar proporciona una comida completa a los niños del programa y contribuye a prevenir la malnutrición en familias especialmente vulnerables. El servicio funciona durante todo el año, incluidos los periodos de vacaciones escolares.
La alimentación también es una herramienta educativa: permite que los niños acudan a clase en mejores condiciones y ofrece a sus familias un apoyo esencial.
3. Escuela de apoyo y refuerzo de francés y matemáticas
La mayoría de los niños de nuestro proyecto habla gambay en su entorno familiar, mientras que la enseñanza reglada se imparte en francés. Esta barrera lingüística dificulta su aprendizaje y puede contribuir al fracaso escolar. Por ello, contamos con profesores locales que imparten clases de refuerzo de francés y matemáticas, tanto durante el curso académico como en vacaciones.
El objetivo es facilitar su integración en la educación reglada y mejorar sus oportunidades de continuar estudiando.
4. Formación profesional para jóvenes
La formación profesional permite que los alumnos de mayor edad adquieran conocimientos y habilidades con los que puedan desarrollar una actividad laboral. El programa ha incorporado talleres de costura, agricultura e informática, adaptados a las necesidades y oportunidades del entorno.
Estas actividades ofrecen alternativas de futuro a jóvenes que, de otro modo, tendrían grandes dificultades para acceder a un empleo.
5. Escuela de verano y protección infantil
Nuestro compromiso con los niños no termina cuando acaba el curso escolar. Durante las vacaciones mantenemos las actividades educativas, el comedor y los talleres formativos.
La escuela de verano ofrece un entorno de aprendizaje y convivencia que contribuye a proteger a los menores frente al abandono escolar, el trabajo infantil y otras situaciones de vulnerabilidad.
6. Atención integral y acompañamiento familiar
Cada niño tiene una historia y unas necesidades diferentes. Nuestro equipo local realiza un seguimiento individualizado de su situación familiar, sanitaria, social y académica.
Este acompañamiento permite detectar dificultades, adaptar la ayuda y mantener una relación continuada con las familias o personas responsables de los menores.
También desarrollamos actividades de educación sanitaria, higiene dental, salud visual y alfabetización de adultos, especialmente dirigidas a las madres de los escolares.
Nuestro impacto
Estudiar en Chad ha crecido progresivamente desde sus primeros años de actividad.
En 2023, el programa atendió a 163 niños y jóvenes: 110 alumnos de primaria, 31 de secundaria, 5 universitarios y 17 menores en edad preescolar que recibían apoyo alimentario.
Ese año, 123 alumnos acudían diariamente al comedor escolar, mientras que otros participaban en programas de formación profesional, clases de refuerzo y actividades educativas complementarias.
En 2026, el proyecto cuenta con 130 participantes y ha atendido a un total acumulado de 235 menores desde sus comienzos, con una distribución equilibrada entre niñas y niños.
Estas cifras reflejan el crecimiento y la evolución del programa, que adapta su intervención a las necesidades de cada niño y a su situación familiar.
Un nuevo hogar para nuestros niños: la Escuela-Hogar de Bébédjia
Un espacio propio para aprender, alimentarse y crecer
Durante años, las actividades de Estudiar en Chad se desarrollaron en un espacio del Hospital Saint Joseph destinado originalmente a la atención de personas con VIH.
El crecimiento del programa hizo que estas instalaciones resultaran insuficientes para acoger a los niños, impartir clases y mantener el comedor escolar.
Por ello, en 2024 iniciamos la construcción de una Escuela-Hogar en un terreno de 2.500 m² cedido por la Diócesis de Doba, cerca del hospital.
La primera fase incluyó la construcción del muro perimetral y un pozo de agua. Posteriormente comenzaron las obras del comedor, la cocina y los espacios de almacenamiento.
En marzo de 2026 inauguramos la nueva Escuela-Hogar de Bébédjia, un espacio propio dotado de instalaciones y mobiliario adecuados para desarrollar las actividades educativas, nutricionales y de acompañamiento del proyecto.
La nueva sede representa un paso fundamental para mejorar las condiciones de atención de los menores y dar continuidad al programa.
Un proyecto posible gracias al apadrinamiento y al voluntariado
Estudiar en Chad se sostiene gracias al compromiso de padrinos, madrinas, donantes y voluntarios que colaboran desde España y sobre el terreno.
El apadrinamiento permite mantener una ayuda continuada para la educación y el bienestar de los niños, mientras que las actividades solidarias contribuyen a financiar los gastos del programa.
Una parte importante de estos recursos procede del trabajo de voluntarias que elaboran artículos de artesanía y confección con telas africanas, destinados a mercadillos y eventos benéficos.
A ellas se suman los profesionales y colaboradores que participan en la gestión, seguimiento educativo y organización del proyecto.
Cada aportación contribuye a mantener el comedor, las clases, los talleres y el acompañamiento de los niños.
Ayúdanos a seguir construyendo futuros
La inauguración de la Escuela-Hogar es un logro importante, pero nuestro trabajo continúa.
Necesitamos mantener las actividades educativas, garantizar la alimentación de los niños, apoyar a los jóvenes que desean continuar sus estudios y desarrollar nuevas oportunidades de formación.
Tu colaboración puede ayudar a que un niño continúe estudiando y tenga más oportunidades de construir su futuro.
