Mucho más que ir a clase: el acompañamiento diario a 168 niños y jóvenes en Bébédjia

Mucho más que ir a clase: el acompañamiento diario a 168 niños y jóvenes en Bébédjia

En 2025, el proyecto Estudiar en Chad de la Fundación El Compromiso acompañó a 168 niños y jóvenes en Bébédjia. Detrás de esta cifra hay una tarea cotidiana que va mucho más allá de pagar una matrícula: asegurar una alimentación regular, reforzar el aprendizaje y atender necesidades de salud y protección.

168 trayectorias educativas, desde la primera infancia hasta la universidad

El proyecto en 2025 apoyó a 117 alumnos de primaria, 32 de secundaria, dos de formación profesional y dos universitarios. Además, 15 niños pequeños recibieron apoyo alimentario antes de alcanzar la edad de escolarización.

La educación no termina al salir de clase. Se mantuvieron las clases de refuerzo por niveles y talleres de costura e informática, en los que participaron 35 alumnos. Durante los cuatro meses de vacaciones escolares se organizó también la escuela de verano, con actividades y desayuno, además de la comida habitual.

Niña del proyecto Estudiar en Chad con sus materiales escolares
Una alumna de Estudiar en Chad. Fotografía de la memoria de actividades de 2025.

El comedor escolar también es parte de la educación

El comedor funcionó de lunes a viernes durante los doce meses del año. En 2025 se incorporaron alimentos como huevos y leche, hasta entonces poco familiares para muchos de los niños. La memoria describe incluso la necesidad de añadir cacao a la leche para facilitar su aceptación.

Una comida regular y un lugar seguro para compartirla sostienen algo imprescindible: la posibilidad de aprender en mejores condiciones.

Grupo de escolares del proyecto Estudiar en Chad durante una comida
El comedor escolar, un recurso que funciona durante todo el año. Fotografía de la memoria de 2025.

Cuidar la salud, proteger el futuro

Ese mismo año comenzó una evaluación de agudeza visual que permitió detectar a dos niños que necesitaban gafas, facilitadas por el proyecto. También se organizó una primera campaña de cribado de hepatitis B entre 38 alumnos seleccionados por su mayor exposición al riesgo: quienes tuvieron resultados negativos recibieron la vacunación según la pauta de tres dosis.

Por primera vez se impartieron clases de educación sexual para adolescentes, con 20 jóvenes participantes. Y 24 menores sin un adulto responsable que pudiera garantizar sus cuidados pasaron el curso en instituciones en régimen de internado.

Un proyecto que crece con cada niño

Estas acciones muestran el sentido de Estudiar en Chad: acompañar durante años, responder a necesidades concretas y ofrecer oportunidades de continuidad educativa. Los datos corresponden a 2025, recogidos en la memoria anual de la Fundación.

Si quieres contribuir a sostener este trabajo, puedes conocer las formas de colaboración en la página de colaboración de Fundación El Compromiso.